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martes, 21 de julio de 2015

Diorama. Trinchera rusa del frente oriental. Segunda Guerra Mundial. VENDIDO



El frente de Europa oriental o frente oriental fue el principal frente durante la Segunda Guerra Mundial. En la Unión Soviética (y hoy en la Federación Rusa y demás repúblicas exsoviéticas) se lo denominó Gran Guerra Patria, (en ruso, Великая Отечественная война Velíkaya Otéchestvennaya voyná). Cubrió el centro y el este de Europa y fue abierto por la Alemania nazi al invadir Polonia en 1939,[2]​ siendo cerrado por la Unión Soviética al capturar Berlín en 1945, manteniéndose inactivo temporalmente en 1940.
 
Debido a que la ideología nazi se oponía a los movimientos eslavos, judíos y comunistas, mientras que el ideario soviético era opuesto al fascismo, la guerra en el frente oriental se caracterizó por la ocurrencia de genocidios en casi todos los países ocupados, así como la constante violación de las acuerdos obtenidos en las Convenciones de Ginebra. En este frente perdieron la vida 27 millones de soviéticos, 6 millones de alemanes y aliados del Eje y casi 6 millones de polacos (más de la mitad eran polacos judíos), más de un 60% de las víctimas de esa guerra en todo el mundo. Se estima que en el frente oriental murieron el 73%[3]​ de los soldados alemanes que murieron en la guerra y, en el caso de Bielorrusia, Ucrania y Polonia, más del 20% de la población civil fue asesinada.
 
Tras los cercos de Minsk en julio, Kiev en septiembre y Viazma en octubre de 1941, los alemanes hicieron 3 millones de prisioneros soviéticos, que fueron los primeros en ser sacrificados en las cámaras de gas de los campos de exterminio.
 
Enfrentado a una guerra total, Stalin no dudó en practicar la táctica de tierra quemada ya probada contra Napoleón en 1812,[4]​ en organizar una guerra de guerrillas, en trasladar todas las industrias a la retaguardia y en sacrificar a todos los hombres que fuesen necesarios.
 
Tras la paralización de la ofensiva alemana en diciembre de 1941 y con algo de ayuda de los aliados occidentales, la Unión Soviética pudo reconstruir su ejército, movilizar a todo el país en nombre de defensa de la patria, y para 1942 la producción de armamento soviética ya era superior a la alemana.
 
VENDIDO
 

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